10 Datos salvajes sobre el ojo-Sí, un animal más improbable[

por calpee

En el momento en que la mayor parte de la gente piensa en los lémures, lo que probablemente viene a la cabeza es el lémur excéntrico mas atractivo de cola anillada, el rey Julien XIII, de la película infantil animada “Madagascar”. Mas las colas de anillo son solo una de las 108 especies reconocidas de lémur (más al menos 17 especies extintas) hoy en día en el planeta. Entre los que aún hay, el aye-aye (pronunciado “ojo-ojo”) es, con bastante, el más intrigante.[

“Sí, sí, son mis primates favoritos, con lo que no es una exageración decir que me chifla todo sobre “, dice Megan McGrath por correo electrónico. Es la gerente de programas académicos en el Centro Duke Lemur, en Durham, Carolina del Norte, que aloja a la población de lémures más grande y diversa fuera de su Madagascar natal. “Si tuviera que elegir una cosa donde centrarme”, dice, “sería la increíble historia de la evolución que representan. De sobra de 100 especies de lémur, todas adaptándose para subsistir en la isla de Madagascar a lo largo de incontables millones de años, el aye-aye de alguna manera acabó en un nicho increíble y desarrolló una combinación realmente única de aspectos y hábitos que no están en ningún otro sitio de la Tierra. “[

Conocido científicamente como daubentonia madagascariensis, Este primate de dedos largos ha existido a lo largo de millones de años y tiene muchas peculiaridades que lo distinguen precisamente como un lémur. Mas el aye-aye tiene peculiaridades morfológicas más extremas que cualquier otro primate vivo en la Tierra. Aquí hay 10 hechos locos sobre este animal improbable:[

1. Los aye-sí tienen una fachada muy extraña[

Como todos y cada uno de los lémures, aye-ayes son primates, en el mismo orden que los monos, monos y humanos. Pero los aye-ayes se semejan a algo entre un mapache y una rata. Son pequeños, de precisamente 12 a 16 pulgadas (30-40 centímetros) de film y 5-6 libras (2.3-2.7 kilogramos) en promedio y tienen colas largas y compactas (18-22 pulgadas o bien 45-55 centímetros) que son más grandes que sus cuerpos. Sus grandes ojos amarillos-naranjos o cobrizos arenosos les dan una mirada perpetua de sorpresa. Aunque algo pequeños, también son los primates nocturnos más enormes de todo el mundo.[

2. Tienen orejas enormes[

Una de las peculiaridades más propias de aye-aye son sus gigantes orejas triangulares, la más grande en comparación con el tamaño del cuerpo de cualquier otro primate. Estas orejas están formadas por una red de crestas que afinan la audición del aye-aye para que logre percibir el movimiento sutil de larvas y larvas que avizoran en las cámaras de los árboles viejos y en descomposición.[

3. Sus incisivos jamás dejan de crecer[

En contraste con otros primates, los aye-ayes tienen incisivos de crecimiento continuo como los de un roedor (a diferencia del característico peine de dientes), según McGrath. Gracias a esto, inicialmente se clasificaron como roedores. Estos incisivos cada vez superiores ayudan a los aye-ayes a masticar madera, corteza y nueces, inclusive concreto si están aburridos. No hay preocupación si los dientes se desgastan o bien inclusive se rompen porque continúan medrando durante la vida de los aye-aye.[

4. Tienen dígitos súper largos[

Los aye-ayes tienen dedos largos en todos y cada mano que acaban con largas garras rizadas (a diferencia de las uñas de los primates características). Los dedos son tan excepcionalmente largos que, cuando no se acurrucan, ocupan cerca del 41 por ciento de la longitud total del antebrazo del aye-aye. Al caminar por el suelo, aye-ayes levanta sus delicados dedos arañados para protegerlos, lo que hace que su andar parezca extraño y torpe. También tienen un sexto dedo recientemente descubierto, un llamado pseudotumbo, en todos y cada muñeca hecha de hueso y cartílago que asiste para estos lémures a escalar, agarrar y colgar de las ramas.[

Anuncio[

5. Su dedo medio es su dedo que toca[

Quizás el más extraño de los aspectos poco comunes del aye-aye es el dedo largo, delgado y medio que “golpea” en todas y cada una de las manos delanteras. Este dedo flaco puede girar 360 grados alrededor de la articulación, al igual que el brazo de un humano en la articulación del hombro.[

6. Son la respuesta de Madagascar a Woodpeckers[

Ese dedo medio “pegar” no es solo para mostrar. Los aye-ayes lo emplean para tocar y buscar comida, una práctica llamada búsqueda de alimento. De hecho, aye-ayes son los únicos primates populares que hacen esto, dice McGrath. Y, dado que no hay pájaros carpinteros en Madagascar, llenan un nicho ecológico concreto en la isla. Aye-ayes ejerce esta ecolocación utilizando su dedo roscado para tocar rápidamente (hasta ocho veces por segundo) a lo largo de una rama o leño de un árbol mientras que coloca esas orejas enormes y sensibles para oír la sutil retroalimentación auditiva que indica que hay larvas dentro. Después cavan en las capas duras de la madera con esos incisivos cada vez superiores y usan ese dedo de golpe flexible para lograr y enganchar insectos desprevenidos en su garra.[

7. Son ánimas independientes[

Aunque aye-ayes son sociales en ocasiones, estos lémures son bastante introvertidos. Prefieren alcanzar para poder cubrir más terreno para la alimentación y luego volver a conectarse más tarde con su grupo. Sin embargo, las hembras tienden a ponerse un tanto luchadoras si otra hembra fuera de su unidad familiar se arrastra hacia su área en pos de comida.[

8. Solía haber un aye-ahora enorme[

Había una vez un aye-aye enorme, llamado el Daubentonia robusta, que vivió en Madagascar en los últimos 1,000 años. Este lémur ahora obsoleto tenía huesos de extremidades gigantes y robustos, lo que sugiere que pesaba entre 2.5 y 5 veces más que el aye-aye, lo que se traduce en 25 libras (11.3 kilogramos).[

9. Hacen ruidos extraños[

Si su apariencia no te atemoriza, los sonidos que hacen lo harán. Los aye-ayes gritan en el momento en que se vuelven beligerantes, se quejan cuando compiten con otros por la comida, hacen un estruendos de “mierda”en el momento en que se enfrentan a otros lémures y gritan”hai-hai” cuando intentan escapar de los captores. Este estruendos “hai-hai” es probable donde obtuvieron su nombre inusual.[

Anuncio[

10. Algunas personas piensan que los ojos son pésimos augurios[

Los originarios de Madagascar creen que los aye-ayes son augurios de la mala suerte y que si un aye-aye señala con el dedo film y angosto a alguien, están marcados para la desaparición. Otros creen que aye-ayes puede arrastrarse a los hogares y usar su dedo para arrancar los corazones de los humanos.[

Mas esa reputación se ve poco afortunada. “No detallan agresión hacia el plantel de precaución de animales, y su prominente nivel de sabiduría los transforma en increíbles competidores en la capacitación de refuerzo positivo para comportamientos como ultrasonidos voluntarios o extracción de sangre, lo que facilita bastante la atención veterinaria en todas las partes implicadas”, afirma McGrath.[

Fuente: Jennifer Walker-Journey

You may also like